Aunque por diversas razones se tuvo que posponer esta sesión de anillamiento, no podía pasar el otoño sin que hiciéramos un paso de golondrina. Así que un poco tarde en el paso migratorio, Juan Antonio Muyas y una servidora plantamos redes por la tarde en el Prat de Penyíscola con la esperanza de capturar algunas de las especies que utilizan el humedal como dormidero.
En concreto esperábamos capturar golondrina común (Hirundo rustica) y lavandera boyera (Motacilla flava). Al menos una especie se dejó caer.
Recuento de capturas
1 Upupa epops (fugada sin anillar)
1 Turdus merula
6 Hirundo rustica
Por supuesto el grueso de la población veraneante ya estaba camino de África, así que solo un pequeño grupo rondaba la zona. Hasta que no cayó la noche no pudimos capturar ninguna.
Todos los ejemplares que cayeron en las redes fueron jóvenes del año.
Ojalá el año que viene recuperemos alguna de estas (aunque improbable, posible).
Presentación del canal de Youtube y vídeo sobre el Anillamiento Científico
¡Hola! Ya hace tiempo que me planteaba hacer un canal de Youtube, donde subir algún videoblog de vez en cuando y compartir vídeos o documentales dignos de mención. Al final me he armado de valor y allá va:
El primer vídeo, como no podía ser de otra manera, es un repaso rápido y no muy técnico a mi pasión actual, el anillamiento científico de aves. 5 minutejos de los que estoy muy orgullosa.
P.D. Soy rotacionista, lo cual significa que no puedo pronunciar la "r" sonora de forma correcta. Mi voy suena horrible grabada, quizá ayudado por un sistema de grabación no demasiado pa'llá. Perdón de antemano por posibles daños auditivos :D
--
Anillamiento científico de aves: un mundo que te atrapa
Petirrojo (Erithacus rubecula) anillado el 26 de octubre de 2013 en las Soterranyes de Vinaròs (Castelló)
Una de las cosas que más lamentaré en mi vida es haber descubierto tan tarde el anillamiento científico de aves. He sido estudiante de Ciencias Ambientales en la Universitat de València 5 años de mi vida y posteriormente accedí al Máster en Biodiversidad y Conservación. Solo entonces tuve la suerte de topar con Juan Monrós, profesor y anillador experto durante muchos años, que se ofreció amablemente a incluirme en el grupo Pit-Roig de anillamiento que él lleva en Valencia. Y desde entonces mi vida ha cambiado.
El anillamiento científico de aves es una práctica que, si se realiza adecuadamente, además de resultar inocua para las aves nos permite interactuar con la naturaleza de una manera que pocas otras disciplinas permiten. En primer lugar, se trata de una vocación (como bien he oído "primero una vocación, luego una profesión"), así que de algún modo está asegurado que la inmensa mayoría de gente que se implica en este mundo lo hace por gusto y por "amor al arte" (muy pocos son los afortunados que cobran por esta actividad, pero la recompensa de trabajar con los animales es más que suficiente).
El objetivo básico es conocer mejor a las aves que habitan en los ecosistemas que nos rodean, siendo necesario conocer su comportamiento y patrones migratorios para obtener la mayor cantidad posible de datos. A las aves capturadas, habitualmente con la técnica de la red japonesa o "red de niebla" (aunque también con cepos-malla y otro tipo de redes para especies concretas), se les coloca una anilla con un número que es una especie de carnet de identidad: solo esa ave tiene dicho código y solo ella lo tendrá. El pájaro se suelta y seguirá con su vida y su ruta migratoria (o estancia, según el caso). Los datos de capturas se informatizan, de modo que si otro anillador captura a la misma ave en algún otro punto de España o incluso en otros países, el anillador original puede seguir el camino que ha hecho el pájaro desde que fue liberado.
Red de niebla montada en el Parque Natural de la Marjal de Pego-Oliva en septiembre de 2013
Del pájaro capturado, la inmensa mayoría de ellos paseriformes, se obtienen gran cantidad de datos. Los más básicos son la especie, edad y sexo (cuando esto último sea posible), aunque es habitual tomar medidas como el estado del músculo y la grasa del ave, longitud de las alas y la cola y más raramente medidas craneales y del pico. En estudios muy concretos sobre determinadas especies puede ser necesario obtener otros datos como muestras de sangre, parásitos que pueda llevar el ave, medidas completas de todas las plumas del ala, etc.
Además del fin científico, al menos en mi caso, me apasiona la oportunidad de tener un contacto directo con las aves. Antes de empezar mi adiestramiento, tristemente ni siquiera sabía qué aspecto tenía un jilguero (Carduelis carduelis), a pesar de ser una de las aves "más comunes" de España. Rara vez me fijaba en los pájaros más allá de los gorriones (que para mí eran los únicos paseriformes conocidos) o aves de mayor envergadura (rapaces, limícolas, etc.). Desde que me metí en esto en abril de 2013, ya he conocido más de 40 especies de aves y espero conocer muchas más en lo que dure mi adiestramiento y, si hay suerte, mi experiencia como anilladora experta. No puedo negar que, indudablemente, he encontrado mi vocación.
Familia de gorriones (Passer domesticus) anillada el 12 de julio de 2013 en el Parque Natural del Río Turia (Valencia)
Aún soy un poco "manca" (léase torpe) respecto a las edades y la muda de los pájaros, pero me gusta aportar lo poco que sé sobre estos preciosos animales que son las aves de España y expresar lo mucho que me gusta este mundo del anillamiento.
P.D. Actualmente anillo en Vinaròs, mi ciudad de residencia, y la Marjal de Peñíscola bajo la tutela de Juan Antonio Muyas.
Buitre leonado (Gyps fulvus) sobrevolando el paisaje
Mi actual instructor de anillamiento, Juan Antonio Muyas, me invitó a acompañarle a anillar a Fredes, uno de los pueblos que caen dentro del Parque Natural de la Tinença de Benifassà, como parte de una actividad escolar de los alumnos del instituto Joan Coromines de Benicarló. Acepté encantada, y aunque no anillé tanto como hubiera podido pues sí que disfruté de dos días en plena naturaleza que fueron una desconexión total que necesitaba (y mucho).
En concreto anillamos en el Mas de Peraire y alrededores, un lugar privilegiado tanto por ser una zona de reserva como por las espectaculares vistas que permiten en días claros ver localidades como Vinaròs y el avistamiento de otros Parques Naturales (Delta del Ebro, Columbretes, etc.).
Vinaròs vista desde el Mas de Peraire
Recuento
1 Phylloscopus trochilus (Mosquitero musical)
1 Fringilla coelebs (Pinzón vulgar)
1 Turdus merula (Mirlo común)
1 Erithacus rubecula (Petirrojo)
Mosquitero musical (Phylloscopus trochilus)
Hembra adulta de mirlo (Turdus merula). Código EURING 6
Qué cosita... ains
Hembra de petirrojo (Erithacus rubecula), Código EURING 6
Probablemente la culpa de la falta de capturas la tuvo una combinación de niebla densa y lluvia intermitente que mojó y destensó las redes. Además, el movimiento de pájaros no era tan grande. Aún así pudimos apreciar que especies que ya no se ven cerca de la costa, como el petirrojo o el mosquitero, aún siguen presentes en Els Ports (de hecho el petirrojo cría en dicha zona).
Buitre leonado
Aún así, no se puede negar la belleza del bosque neblinoso, algo quizá menos común de lo que es siendo soleado. Tal vez no lo vuelva a ver así nunca, y me siento afortunada.
Frente de nubes que nos vino de pronto la tarde del 19
Ya no quedaba ni rastro de Vinaròs...
Charca donde aprovechábamos para poner las redes
Huellas de buitres leonados cerca de la charca
En una de las inspecciones de las redes se nos levantó un buitre leonado ¡a 2 metros de distancia! Lástima no poder fotografiarlo a tiempo. Fue impresionante.
Al bajar el 20 nos encontramos el Pantano de Ulldecona bastante lleno para lo que ha sido en los últimos años. Como siempre, una vista digna de admirar.
Campaña de migración postnupcial en la Marjal de Pego-Oliva
Tuve la suerte de ser invitada a la campaña de anillamiento veraniega del grupo Pit-Roig de Valencia en la Marjal de Pego-Oliva (situada en el límite entre las provincias de Valencia y Alicante).
Estuve allí entre el 16 y el 18 de septiembre, ayudando dentro de mis limitaciones a anillar en una batería de 10 redes de 12 metros (120 metros de red en total).
Las especies que se anillaron (que yo recuerde) fueron las siguientes:
Acrocephalus arundinaceus (Carricero tordal)
Acrocephalus melanopogon (Carricerín real)
Acrocephalus paludicola (Carricerín cejudo)
Acrocephalus scripaceus (Carricero común)
Ixobrychus minutus (Avetorillo común)
Luscinia svecica (Pechiazul)
Ruiseñor bastardo (Cettia cetti)
Una de las especies que más se capturó fue el pechiazul, siendo capaz de observar las diferentes variaciones de color en función del sexo y la edad (con tendencia a menos azul en hembras y jóvenes y más en machos y adultos).
Diferentes coloraciones del pechiazul (Luscinia svecica)
Además del omnipresente carricero (Acrocephalus scirpaceus), probablemente el más común del género, pude ver otros Acrocephalus que hasta entonces me eran desconocidos.
Carricero tordal (Acrocephalus arundinaceus), muy semejante al carricero pero de mayor tamaño.
Carricerín real (Acrocephalus melanopogon), otro de los más comunes del género en la Marjal de Pego-Oliva.
Carricerín cejudo (Acrocephalus paludicola). Esta especie en particular es difícil de capturar en la zona, estando solo de paso en la península. Está catalogada como Vulnerable en la Lista Roja de la UICN.
Avetorillo (Ixobrychus minutus) joven (código EURING 3). Fue toda una sorpresa para mí, pues nunca había capturado una limícola. Es la más pequeña de las garzas de nuestros humedales, con un cuello que encogen muy fácilmente.